Cómo Globant Usa Make para Empoderar a 30.000 Empleados para Construir Automatizaciones con IA
Globant democratizó la automatización entre más de 30.000 empleados usando Make, permitiendo que equipos no técnicos construyan de forma independiente soluciones equivalentes a cientos de miles de euros en tiempo de ingeniería, liberando al personal técnico para trabajos complejos.
Impacto
30,000+
Empleados habilitados para construir automatizaciones
hundreds of thousands of euros
Valor en tiempo de ingeniería aportado por equipos no técnicos
Desafío
Los equipos técnicos se habían convertido en cuellos de botella organizativos, con los empleados no técnicos incapaces de implementar soluciones sin el apoyo de ingeniería, ralentizando la entrega en toda la empresa.
Solución
Se democratizó la automatización con Make entre más de 30.000 empleados, permitiendo que los equipos no técnicos de marketing, operaciones y otros departamentos construyan y desplieguen soluciones de forma independiente.
Herramientas y tecnologías
Lo que dicen los líderes
“Los recursos técnicos no pueden ser el cuello de botella de una organización. No pueden ser el cuello de botella de la resolución de problemas.”
“La IA y la automatización son como hermanos. Hoy no puedes pensar en automatización sin IA, y no puedes pensar en IA sin automatización.”
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Historia completa
Globant, una empresa global de transformación digital con más de 30.000 empleados, se enfrentaba a un cuello de botella estructural: el personal técnico se había convertido en el guardián de la resolución de problemas. Cuando los especialistas en marketing, SEO y líderes de producto encontraban desafíos operativos, debían hacer cola para solicitar la ayuda de los ingenieros, ralentizando la entrega y frustrando a ambas partes.
Daniel Gonzalez, Jefe de Innovación e IA de Globant GUT, se propuso romper esta dinámica. Su solución fue democratizar el acceso a la plataforma de automatización de Make en toda la organización, dando a los empleados no técnicos las herramientas para construir sus propias soluciones sin escribir código.
El despliegue se extendió por equipos de marketing, contenido, operaciones y mercados internacionales. Empleados que nunca habían escrito código comenzaron a lanzar automatizaciones que impactaron directamente en los resultados de los clientes. Las soluciones que antes requerían sprints de ingeniería se entregaban en días u horas.
El impacto en el negocio fue significativo: los equipos no técnicos entregaron soluciones de automatización equivalentes a cientos de miles de euros en tiempo de ingeniería, mientras el personal técnico pasó de las solicitudes rutinarias al trabajo de alta complejidad. Gonzalez considera que la IA y la automatización son inseparables: ninguna funciona tan bien sin la otra.